viernes, 5 de marzo de 2010

La 25

Desde la crisis del 2001, en el campo progresista se viene discutiendo la implementación de nuevas formas democráticas participativas. La experiencia del presupuesto participativo en Porto Allegre, Brasil, ha ejercido una profunda influencia en ese debate. Tanto Proyecto Sur en Capital como Nuevo Encuentro en Provincia de Buenos Aires, que obtuvieron bancas en el parlamento, vienen trabajando en ese sentido. En nuestro distrito de 3 de Febrero, el consejal electo por NE, Fernando Ramos, ha presentado un proyecto denominado, “La banca 25”. Como se sabe, corresponde por ley electoral la conformación del Honorable Consejo Deliberante, con 24 miembros, delegando en ellos, según la voluntad popular expresada en las elecciones, el mandato conferido.

La “Banca 25”, está definida en el art.3ero. del proyecto, como un mecanismo de participación directa de los ciudadanos para que expresen una opinión, realicen un reclamo, o fundamenten una propuesta, en tanto el tema para exponer por los ciudadanos, se encuentre en consonancia con todo lo atendible por el H.C.D., según lo prescribe la Constitución de la Provincia de Buenos Aires y la Ley Orgánica Municipal. La “Banca 25”, sumaría a las 24 ya existentes, la posibilidad de la participación directa de los ciudadanos, lo que mejoraría la calidad de las instituciones y consolidaría el sistema democrático.

La Mesa Política de Nuevo Encuentro está haciendo un llamado a todas las fuerzas sociales y políticas del distrito para impulsar este proyecto que ha obtenido una amplia y generosa respuesta positiva. Es el primer paso para que desde cada una de nuestras identidades políticas y sociales concretemos la unidad en la práctica que tiene como objetivo el bien común de nuestro pueblo.

Como vecino y como referente de un espacio político, identificado con la causa nacional y popular, además de celebrar esta iniciativa, propongo sumar al debate, la propuesta de luchar por el derecho de los vecinos al acceso a la información pública, con fuerza de ley. Esta es una herramienta estratégica fundamental para que la “Banca 25” cuente con todos los elementos necesarios para que su funcionamiento sea profundo y eficaz.

El derecho a la información pública se está poniendo en práctica en otros distritos como el de Morón con muy buenos resultados. Esto implica que todos podamos conocer cuánto se recauda a través de impuestos, cómo se distribuye el dinero, cómo se realizan las contrataciones y las habilitaciones, y los términos de los mismos, a través de Internet u otros medios. Esto necesariamente pone límites a los abusos de los funcionarios de turno.

Con estos mecanismos se crean canales que promueven la cultura de la participación, dando un lugar de protagonismo al los vecinos, fenómeno social indispensable para el cambio del rumbo estratégico hacia una definitiva independencia y ejercicio de la soberanía sobre este gran consorcio que es la Argentina y de la que todos somos parte.

Muy por el contrario, en nuestro distrito, aún el análisis más superficial, deja a la vista el manejo de la cosa pública totalmente alejada del conocimiento y participación ciudadana, creando, como mínimo, un manto de sospecha sobre todas las decisiones tomadas. De hecho, el funcionamiento de la política municipal es más propio de un feudo que de un sistema democrático.

Además de la sistemática obstrucción a la información, hemos sido testigos de la transgresión a todos los códigos que reglamentan, entre otras cosas, la construcción y habilitación de edificios, comercios y empresas, llegando incluso a forzar las normas desde el Ejecutivo y el HCD, favoreciendo intereses particulares, ajenos a la comunidad.

Fue la movilización popular, la que puso límites a este manejo fraudulento y autoritario. Por ejemplo, en oportunidad de la inauguración de la Plaza de Martín Coronado, los vecinos movilizados, evitaron la venta de parte del espacio público de los terrenos cedidos por la ONABE, así como frenaron la construcción de numerosos edificios que no respetaban el código de edificación, como ocurrió en Santos Lugares.

De un abanico amplio de propuestas de control y participación ciudadana, la “Banca 25, como el derecho a la información pública, son parte de la gran causa nacional de democratizar la democracia.

A la lucha que se libra en el mundo entre el mercado y los estados, por apoderarse de los recursos que hacen a la supervivencia del género humano, debemos oponer la transformación de las viejas formas democráticas delegativas, en formas democráticas participativas donde el protagonismo de actores colectivos garantice la defensa de los intereses comunes.

Se abre una gran oportunidad, no la desaprovechemos.


PABLO LANZA

miércoles, 3 de marzo de 2010

El Caldero Suburbano II

Los diagnósticos, pueden ser válidos, pero si no se intenta una propuesta superadora, quedamos atrapados por la resignación.. Por eso retomamos el tema del conurbano haciendo un esfuerzo por buscar una salida a lo que a todas luces es insostenible.
Hablábamos de una lógica de acumulación política electoralista de los partidos como la base fundante del desarrollo irracional del Area Metropolitana de Buenos Aires e inmediatamente la realidad de la pandemia de influenza H1N1 corroboró cómo los intereses electoralistas pueden más que la urgencia de salvar vidas. Los medios de comunicación , primero se desentendieron, y luego cargaron sobre el oficialismo, toda clase de acusaciones buenas y mal intencionadas, estando ellos mismos involucrados en el juego electoral. Contingencias que tienen la virtud de poner a la luz del sol las crueles verdades que tanto trabajo da para ocultarlas. Ya habíamos visto la experiencia en Tartagal, cuando, se esperó que murieran 14 personas para reglamentar la ley Bonasso de Protección de los bosques como una demostración clara que los intereses de lucro y de poder están por encima de la vida de las personas que sólo participan como electores en la nunca bien ponderada democracia. Si otra es la participación, como por ejemplo, haciéndose oír cortando rutas, esa es una actitud salvaje, que nada tiene que ver con la democracia, que ellos tan bien saben defender con su florida retórica leguleya. En la provincia de Buenos Aires, hay otro caso emblemático. Hace nueve años se inició una causa judicial en Monte Grande debido a las sospechas que el agua que consumían sus vecinos estaba contaminada.
El juez que intervino en la causa dispuso los peritajes de rigor a la universidad de la Matanza, resultando que efectivamente el agua estaba contaminada, oh sorpresa, con uranio, producto de las falencias en los depósitos de residuos del Centro Atómico de Ezeiza. Los testimonios de los médicos de la zona y del Hospital de Monte Grande son abundantes en la descripción de casos de cáncer gastrointestinal, poniendo de relieve los numerosísimos casos constatados, que superan llamativamente la cantidad si se compara con otras zonas del conurbano. El centro atómico dispuso otra pericia que dio como resultado que los niveles de uranio presentes en el agua eran tolerables para el consumo humano. El juez Santa Marina encargó otra pericia, esta vez a un laboratorio Español, presupuestando el trabajo en 1,2 millones de pesos. Después de un año ,logró que la Magistratura liberara los fondos. Encargó, entonces, la coordinación del estudio a gendarmería y le pidió a Cancillería que hiciera las gestiones ante los Españoles. Pero esta pericia no se hace porque, según el juez Meza de gendarmería, la Cancillería no logra “aceitar” los lazos con el laboratorio Español por la firma del convenio. Conclusión: la causa está estancada.
De comprobarse que el agua está contaminada, la solución sería llevar agua de otros lugares para los vecinos de San Vicente, Esteban Echeverría y Ezeiza. Una obra, sin duda, faraónica de incalculable inversión. No hay nadie que asuma políticamente ésta contingencia ni la necesidad más antigua todavía de preservar con obras la salubridad de las aguas que trae la cuenca hídrica subterránea del Puelche. Dada éstas circunstancias, qué deberíamos plantearnos, sabiendo que no hay soluciones a corto plazo?
Proponemos ver la problemática del megadesarrollo del Area Metropolitana de Buenos Aires como una parte del desarrollo desigual e injusto de la Argentina toda. Durante el siglo XIX el conjunto de las provincias se debatieron con Buenos Aires ciudad puerto, del cual surgieron dos líneas posibles a seguir. Una de ellas, representada en la postura de José Artigas, proponía construir un país de unión entre iguales, renunciando así cada una de las partes (Buenos Aires, especialmente) al sometimiento de uno sobre los otros .La otra línea, que ganó, levantó la idea de construir una nación sobre la base de Buenos Aires-puerto. En definitiva la Argentina nació a favor o en contra, pero siempre por Buenos Aires. Sobre este modelo piramidal se va gestando la concentración demográfica de Buenos Aires-puerto . La inmensa masa de población es la base material donde la lógica de acumulación política electoral tendrá su principal cliente. En consecuencia, lo que observamos como no sustentable para el Area Metropolitana también lo es para el “interior”. El caso del transporte ferroviario es emblemático porque su desmantelamiento deviene de intereses porteños enunciados como intereses nacionales en detrimento del “interior” como si fuera otro país. El desarrollo de todas las provincias en pié de igualdad con Buenos Aires-puerto es la llave para hacer sustentable la vida en el mega-conurbano.
Por eso planteamos refundar la república. Pero también somos concientes que a ese objetivo estratégico hay que sumarle respuestas a urgencias que no pueden esperar. Sacar de la pobreza a 13 millones de compatriotas es una decisión política absolutamente posible.
Argentina tiene los recursos. El nuestro es un Estado que fue hecho y que sobre todo en las últimas décadas, fue ajustado a la medida de los intereses de las clases dominantes, sin atender con todos los recursos necesarios las políticas públicas en Salud, Educación, Seguridad Social, Justicia y Vivienda. Su política hegemónica se ve traducida en el saqueo de nuestros recursos naturales, polarización de la riqueza y exclusión social, sustentada en el individualismo egoísta, un consumismo obsceno y el lucro como objetivo esencial que legitima la corrupción así como los negocios privados con bienes públicos, junto al desprecio por los valores solidarios y los sectores sociales desposeídos.
En el Area Metropolitana, como en un escenario, se implementan obras cuyo destino es la foto para la campaña más que responder a las necesidades de la población. Por el contrario el perfil de inversión tiene que ver con las necesidades de capitales en busca de rápida rentabilidad. La especulación inmobiliaria con mega proyectos como la extensión de puerto Madero y la paralización de un nuevo y necesario mercado central en el partido de San Vicente son una muestra elocuente. Se entragan en concesión terrenos fiscales como a las empresas ALL y Peugeot a bajísimos costos , mientras los planes de vivienda se entregan en cuentagotas. La lista de ejemplos puede ser interminable. Los vecinos deben pelear por cada metro cuadrado de espacio verde. El hacinamiento y la violencia social que más sufren los desprotegidos se profundiza al cargarle sobre sus espaldas el 21% de impuestos sobre todo lo que consumen, financiando el crecimiento económico del sector privilegiado minoritario.
Mientras se sigue en éste camino de centralización, hacia la ciudad-puerto, se hacen más difíciles las soluciones, peor aún, se emparcha, improvisando la gestión, resulta de lo cual
la calidad de vida va en un sentido de progresivo deterioro. Los profesionales de la salud, al ser consultados sobre las características de los cuadros sintomáticos, de los pacientes que reciben, coinciden en que el 75% tiene origen en el stress y en el impacto de las condiciones del medio ambiente. Conformamos una sociedad que enferma. Tenemos uno de los mayores índices de consumo de drogas legales en el mundo. Es el fruto de estrategias de supervivencia basadas en el intento fallido de adaptarnos a una sociedad que crece en desigualdad e injusticia.
Es posible que no haya soluciones inmediatas para éste “progreso” que nos han impuesto, pero sí podemos terminar con la cultura de la derrota y la resignación. Si vencemos ésta primera condición se abre un camino de oportunidad histórica para recuperar esa línea política que proponía el desarrollo de una federación soldada en vínculos de unión y equidad en todo el territorio de nuestra patria. Nuestro progreso será el de reconocer lo que nos une, motivados por el espíritu solidario, aferrándonos a nuestros ideales de justicia, que continúan siendo irrefutables y que por vergüenza no se atreven a rechazar. No es una utopía, ni un lujo del espíritu, ni nos paramos en ella como un rapto romántico de rebeldía estética. Es la certeza de nuestra debilidad, pero no la debilidad de nuestras certezas.

PABLO LANZA

domingo, 28 de febrero de 2010

Inseguridad: otro mapa

Debates, foros, estadísticas, mapas proliferan por el conurbano mientras aumenta el delito en todas sus formas. Hay que admitir que la delincuencia crea mucho trabajo. Son innumerables las empresas que ofrecen servicios de vigilancia adicional y se desarrolla mucha actividad alrededor del tema de la seguridad.

Los que antes hablaban “de meter bala y a la bolsa” ahora admiten, públicamente al menos, que hay que hablar también de la exclusión y la inequidad. En nuestro distrito también se han creado foros y los vecinos y comerciantes buscan organizarse para defender sus bienes, en forma paralela a la que “brinda el estado”. Los medios de comunicación apuntan casi exclusivamente a resaltar el perfil violento y a llamar a una cruzada contra este “eje del mal” casero.

Podríamos escribir un libro sobre el tratamiento y la utilización del delito por parte de la TV y los medios, pero sigue quedando afuera ya no sólo el planteo de la exclusión social, la pobreza y la marginalidad, sino también qué tipo de cultura es la que está funcionando como condición de producción del delito. Formar un científico, un intelectual o un artista le cuesta a la sociedad un enorme esfuerzo. Para producir un delincuente también es enorme el esfuerzo. El sistema en su conjunto, con todas sus instituciones ha hecho, en esta etapa del capitalismo, un demoledor trabajo sobre el imaginario social para imponer un escenario propicio para las nuevas exigencias del mercado.

Es de esta manera que el modelo de hombre de hoy se perfila con valores y conductas funcionales a ello. Definimos las culturas de distinta época y lugar por la relación del sujeto con el otro, con su semejante. La calidad de esa relación define el tipo de sociedad, de cultura. A lo largo de la historia de nuestro sistema capitalista esa relación del hombre como lobo del hombre fue adquiriendo distintos rasgos que singularizan cada etapa.

Actualmente el individualismo más exacerbado está instalado como algo natural. El “otro” pasó a ser una cosa o un medio, el “otro” perdió su categoría de semejante, consecuencia de un estado de anomia. No nos identificamos con nuestro prójimo. Nos identificamos con bienes de consumo, con estilos de vida que compramos con ellos. Las nuevas generaciones no se identifican con sus predecesores sino con sus propios grupos de pertenencia, formando tribus sin pasado, con un presente de rituales fetiche-consumista y un futuro en que el otro, es primero que nada un posible enemigo. Cómo no va a parecernos salvaje y desalmada esta delincuencia posmoderna? Cómo nos van a sorprender esas bandas con uniformes oficiales disputando territorios en esta jungla de poderes?

Los defensores de este sistema, de este darwinismo social, y los medios de comunicación apuntan todas sus baterías, marcando a fuego al delito individual, al pibe chorro, como nuevo actor social, cuidando especialmente no incluir en sus discursos el robo y el despojo que cometen los grupos económicos dominantes.

Es así que hablan de “crisis financiera y salvataje” cuando esfuman la riqueza acumulada por años de trabajo. Cuando sus ganancias fabulosas las embolsan unos pocos y socializan las pérdidas. En las últimas décadas las exigencias del mercado pulverizaron toda iniciativa colectiva solidaria, donde el otro social tenía su lugar de semejante. En nuestro país, la reforma del estado llevada a cabo por Menem fue una bisagra, orientando el rumbo hacia el aniquilamiento de lo público como un bien de todos.

Nuestros recursos naturales, nuestros transportes, educación y salud, pasaron a ser bienes rentables para beneficio de las multinacionales. Entregar los recursos naturales es un crimen. Se llevan todo y nos dejan la destrucción del medio ambiente. Hoy la prioridad del gobierno kirchnerista es subsidiar a las corporaciones con 10.000 millones de dólares anuales, profundizando la política neoliberal iniciada en los 90.

¿Podemos hablar de Argentina como un país cuando no tenemos soberanía sobre nuestro petróleo, gas, minería, riqueza ictícola, cuando no tenemos soberanía sobre nuestras aduanas, llevándose lo que quieren a simple declaración jurada? Esto no figura en los discursos indignados de estos políticos gerenciadores de multinacionales y comunicadores sociales cuando hablan de la delincuencia.

Primero fue la dictadura con su trabajo sucio, genocida, y después “el neoliberalismo” que sigue hasta hoy con la premisa que no importan los medios sino los fines. Así es como el progreso no puede detenerse con la excusa del cuidado del medio ambiente. Hay que darle “seguridad jurídica” a los inversores para no quedar “aislados del mundo”, es la legalización del saqueo. El resultado es que el que tiene poder puede hacer lo que quiera. Las leyes, las instituciones y hasta los roles de los distintos actores sociales se van adaptando a las necesidades de obtener COMO SEA rentabilidad. Los que no estamos invitados al “banquete” participamos patéticamente sintiéndonos habilitados para hacer cualquier cosa en cualquier lugar.

Malas noticias para los líderes de la lucha contra la delincuencia: ésta es una necesidad económica del sistema. La guerra entre pobres siempre fue eficaz a la hora de ejercer el control social. Perseguidores y perseguidos muy ocupados como para poder ver como saquean el país.

Los que se adueñaron de lo que es de todos tienen motivos para brindar: ellos no están en el mapa de la inseguridad.

Con un gran proyecto nacional y popular terminaremos con el “sálvese quien pueda” base de la desconfianza y madre del delito.

PABLO LANZA

pdflanza@hotmail.com

jueves, 25 de febrero de 2010

Un espacio de reflexión y debate

Desde Proyecto Sur Tres de Febrero hemos constituído este espacio con el fin de contribuír a la libre expresión de ideas, opiniones y propuestas y al debate constructivo en torno a las mismas.
Esperamos la participación de todos, dentro de un marco de respeto y tolerancia.